Manifiesto de octubre de 2006

Señora Alcaldesa, Señoras y Señores Capitulares:

No cabe duda que algo está fallando cuando mes tras mes durante 5 años, nos volvemos a encontrar aquí para condenar la muerte de mujeres a manos de sus parejas.

El desaliento es fuerte y la impotencia ronda a veces nuestro afán de conseguir una sociedad en igualdad.

Somos conscientes de la implicación que este Excelentísimo Ayuntamiento y las distintas Instituciones de nuestra ciudad, tienen en la erradicación de este problema.

Repasando los comunicados que el Ayuntamiento y esta Plataforma han hecho a lo largo de estos años, llegamos a la conclusión de que “Todo se ha dicho ya”.

Hemos apelado a las Instituciones; a los Poderes Públicos; a la Ciudadanía; Hemos hablado del dolor inmenso de las víctimas y sus familias; Hemos denunciado y condenado a los agresores; Reivindicado leyes, educación en igualdad; nos hemos implicado con las víctimas acompañándolas, animándolas a que denuncien y rompan su silencio y las mujeres siguen siendo asesinadas.

¿Qué falla?

La justicia.

¿Son suficientes los Juzgados Específicos? Las medidas cautelares ¿Se aplican con eficacia? Las órdenes de alejamiento ¿Está lo suficientemente regladas y dotadas de efectivos policiales para que sean eficaces? La Judicatura, Fiscalía, abogacía (sobre todo el turno de oficio) ¿Están concienciadas y preparadas? ¿Se sienten las mujeres protegidas por la justicia?

Los medios de comunicación:

¿Qué tratamiento dan a este problema? ¿Dan la noticia como una más, sin ninguna reflexión al respecto, sin análisis del por qué? ¿Cómo se utiliza este tema en la llamada “prensa del corazón”?

La familia, la docencia:

¿Se está trabajando y educando en Igualdad?

La Iglesia Católica a través de la Conferencia Episcopal:

¿Denuncia esta barbarie?

Yo, a titulo personal y como creyente que soy, lamento profundamente que los Obispos de Andalucía, reunidos hace poco en nuestra ciudad, no hayan hecho ninguna declaración de condena ante este terrorismo que afecta a tantas mujeres y en concreto de nuestra Comunidad Autónoma.

La ciudadanía en general:

¿Hasta qué punto hacemos nuestro este problema? ¿Nos excusamos ante la privacidad del mismo porque no nos sentimos amenazadas y por tanto no crea alarma social?

Sinceramente, todas y todos tenemos algo de responsabilidad cuando este horror no cesa….y todas y todos tendremos que seguir intentando, desde donde estemos erradicar esta lacra social, morosa de los derechos humanos como es el asesinato de tantas mujeres.