Manifiesto de octubre de 2008

Buenos días, Señor Presidente, Señoras diputadas, Señores diputados, amigas y amigos.

La Asociación de Mujeres El Trébol, en nombre de la Plataforma Cordobesa contra la violencia a las mujeres, se presenta de nuevo en este Pleno, con las mismas reivindicaciones y las mismas demandas de justicia y soluciones. Parece que todo esta en contra de poder acabar con la maldita violencia contra las mujeres, nos parece que nos repetimos, que nos sabemos de memoria los manifiestos que leemos cada mes durante tantos años…. Por que son años luchando, con lo que esto significa de muchas mujeres asesinadas, mucho dolor, mucho sufrimiento e impotencia.

Pero nosotras no vamos a desanimarnos, no vamos a callar. Hoy queremos exigir algo a quien corresponda: Que por favor los medios de comunicación no den cancha a personajes que pretendan lucrarse aprovechando los malos tratos, exigimos un respeto a todas las mujeres que tienen que estar ocultas en distintos lugares lejos de sus familias y casas, y por supuesto a las que ya no están. También pedimos y recordamos la responsabilidad que tenemos todas las personas en la tarea de DESENMASCARAR A LOS AGRESORES, A LOS ASESINOS. No queremos que las víctimas sean doblemente victimizadas y que ellos sientan que no ocurre nada, porque su conducta violenta se justifique o minimice.

Cuando se sientan rechazados, acorralados, señalados, por TODA LA SOCIEDAD:

Se pensaran dos veces sus reacciones ANIMALES.

Y como esto es lo que repetimos una y otra vez hoy nos vais a permitir leer una carta que escribió un joven anónimo y que nos gustaría sirviera de ejemplo a todas las personas que estamos aquí:

Hola amigo:

Espero que esta carta sea para ti un punto de inflexión, que con ella te replantees a donde vas, quien eres y que queda de lo que fuiste.

Supongo que te preguntaras el por que de estas palabras. Te lo diré, pero como favor te pido que leas esta carta entera y sientas lo que sientas al hacerlo, no te levantes del lugar en el que estés y una vez hayas terminado, reflexiones (si no puedes prometerte esto, no sigas leyendo).

El lunes me encontré a Susana en el hiper, cargada de bolsas y con los crios. Me comento que estaba bien, un poco agobiados por el futuro en el trabajo, pero que mirabais el porvenir con optimismo.

Pero no, esta vez los kilos de maquillaje nada pudieron hacer para ocultar la hinchazón de su ojo, la huella de la crueldad de quien arremete contra lo mas débil que tiene a su alcance. Por activa y por pasiva me aseguro que se debía a un accidente domestico, pero……ya son demasiados.

Y yo ya no puedo permanecer en silencio. Son muchos años de nuestra amistad y creo que tengo la obligación de decirte lo que ella, victima del terror, no se atreve. Yo no dudare en denunciar su situación si las cosas no cambian, aunque con ello termine nuestra relación. Tú afirmas quererla, dices que es la persona que te llena de felicidad y quieres pasar con ella el resto de tus días. Eso no puedes compaginarlo descargando sobre ella tu rabia t tu furia.

¿Cuánto le debes? Ella educa a tus hijos, esta pendiente de ti y trabaja de sol a sol en casa para que podáis seguir adelante con vuestros planes de futuro, aquello que os jurasteis cumplir cuando todavía erais unos niños.

¿Así se lo pagas? ¿Convirtiendo en golpes las caricias? ¿En insultos las palabras? ¿En lagrimas las sonrisas?.

Si realmente la amases, nada de esto sucedería, y si continúas volcando en ella tus frustraciones, la perderás, haciendo un nombre una cifra mas para el telediario, transformándote en un asesino despreciable. ¿Quieres que este sea el recuerdo que tus hijos tengan de su padre? No es Susana la única que necesita ayuda.

Maña pide cita con el psicólogo en el centro de salud. Con fuerza de voluntad y los tratamientos médicos necesarios, cuando pase el tiempo tendrás la felicidad que siempre soñaste y destruiste.

Si por el contrario mis palabras caen en saco roto, te denunciare y en menos de 48 hora te quedaras sin todo cuanto tienes.

Fácil elección, ¿no?.

PD. Si no es por ti, hazlo por tus hijos.

¡NI UNA AGRESIÓN MÁS, NI UNA MUERTE MÁS!, DESENMASCAREMOS A LOS AGRESORES.