Manifiesto de marzo de 2005

Buenas tardes, señora Alcaldesa, señoras y señores Capitulares:

Desde hace 5 años, mes, tras mes, hemos recurrido a este pleno para condenar los asesinatos de las mujeres y mostrar nuestro rechazo a las agresiones por violencia de género.

El 28 de febrero, asesinaron a Carmen de Granada, desde entonces y hasta anoche, nos hemos sobrecogido en el ocio de oír, o de leer las noticias. Ninguna mujer había sido asesinada, en el mes de marzo. hasta anoche. Según las estadísticas ninguna mujer había muerto víctima de violencia de género, pero hay que resaltar y que decir que una niña, y una mujer, han muerto por violencia de género, pero según la fiscalía no se puede contabilizar.

Anoche nos sorprendió la noticia, de que nuevamente una mujer había perdido la vida a manos de su marido, mientras hacíamos este escrito celebrando que en el mes de marzo, ninguna mujer había muerto a manos de su agresor, aunque debe olvidar, que son muchas las mujeres que han sido maltratadas en el mes de marzo, mujeres que están calladas, que no hablan que no lo dicen, que aún conociéndolas su temor su miedo, su sufrimiento es desconocido por las personas más cercanas.

Mujeres que por condicionantes externos:

Motivos económicos, condicionadas por los hijos o familiares, siguen encadenada a un opresor, que no la respeta como mujer, ni tampoco como persona.

Mujeres quemadas psicológicamente, por ese hombre que es incapaz de llegar a casa y encontrarse a una mujer y sentir que es una persona igual a él, con quién tiene que dialogar y compartir, sin imponer sus deseos.

También nos preocupa y denunciamos. La violencia que viven las mujeres más haya de nuestras fronteras. ¿Cómo no preocuparnos que un 8 de marzo “ Día internacional de la Mujer” sean apaleadas públicamente, mujeres en esta “ Europa desarrollada y de las civilizaciones”, ¿Por reivindicar sus derechos laborales?

¿Cómo no, preocuparnos y denunciar? Que cada día 600 a mil niñas entre 4 y 10 años, les sean mutilados sus órganos genitales, constituyendo una nueva violación, de los derechos humanos?

¿Cómo no, preocuparnos y denunciar? Que el 75% de los pobres del mundo tiene rostro de mujer?

¿Cómo no preocuparnos y denunciar, que son más de 16.500 las Mujeres, las que han sido violadas y agredidas, por soldados Ingleses en Kenia, actuando dicho ejercito, con tanta impunidad durante muchos años, tal como denuncia la coalición de mujeres contra la violencia Keniana?

Pero, lo que más nos preocupa de todo esto es el silencio, de todos los estamentos (políticos, económicos religiosos), ante el temor y más degradante terrorismo de todos lo tiempos.

No debemos olvidar que cada vez somos más las mujeres concienciadas y nuestro deber es denunciar la situación viven, no solo las mujeres en España sino, en todo el mundo.

Denunciamos, pero también reconocemos los avances y logros conseguidos por las mujeres a lo largo de la historia, sin olvidar que no les han regalado nada, con mucho trabajo y, esfuerzo, han conseguido el reconocimiento de nuestros derechos, haciéndolo a pesar de las múltiples dificultades, para acabar con la discriminación que sufrimos las mujeres.

No debemos de luchar y perder la esperanza. De tener una vida más igualitaria y justa para todas y todas somos conscientes de que faltan medios para conseguirlo, pero estamos seguros de que la sociedad cambiará, por eso es necesaria, una concienciación social de manera permanente. Para evitar los asesinatos de mujeres a manos de su marido.

En el 2004, 106 mujeres murieron víctimas del terrorismo doméstico, tenemos que lograr que la violencia de género, sea uno de los principales problemas que le preocupen a la sociedad Española, y no se encuentre en el puesto número 25. No debemos olvidar que cuando hablamos de las mujeres víctimas de violencia de género en España, estás también son Rumanas, Africanas, Árabes, Asiáticas, y Latino Americanas, que están con nosotros y viven entre nosotros.

Quizás estos plenos no sean la única solución, pero son muy necesarios y es un paso importante que exista estos. Los gestos políticos, para concienciar a la ciudadanía. Por eso estamos aquí, y seguiremos estando.