Manifiesto de junio de 2006

Sra. Alcaldesa, Señoras y Señores Capitulares, Compañeras/os:

Como cada mes , hoy nos volvemos a encontrar, como en tantas otras actividades, para condenar lo que venimos denunciando desde hace ya más de cinco años: más mujeres muertas.

Ya son 37 las que han muerto en este primer semestre del año, 37 madres, hermanas, hijas, cuñadas,… 37 familias destrozadas por la mano de un depravado. En este mes tenemos que lamentar las muertes de tres mujeres, entre ellas la de Eva Mª Prieto de 32 años de edad, vecina de Peñarroya, quién fue apuñalada de manera brutal por su ex compañero sentimental; muriendo con ella todos sus sueños, metas y expectativas de vida, y con ella, ¡ como con todas las víctimas!, las nuestras propias.

Este mes también queremos dirigir estas breves palabras y con ellas nuestro apoyo, principalmente a aquellas mujeres que aún permanecen en la sombra de su sufrimiento, bien porque no se encuentran lo suficientemente apoyadas o porque aún mantienen la idea de que las actitudes de sus parejas o maridos cambiarán.

A estas mujeres que han hecho varios intentos de desengancharse de su vida actual…, ¡a ti!, con independencia de tu procedencia, de tu nacionalidad, ¡sí!, a ti que te mantienes al lado de ese hombre, el único hombre que has conocido y te ha hecho creer que las relaciones de pareja son así: dominadas por el hombre, que hemos nacido para servirles, que nuestros sentimientos, necesidades e inquietudes no cuentan; decirte: que aunque no es fácil romper con esa vida, no estás sola.

A estas mujeres, a todas (las que lo sufrieron, las que aún lo padecen, a las familias de las victimas): queremos hacerles llegar nuestro apoyo como sociedad, el apoyo de las distintas administraciones, entidades públicas y privadas que cada día a través de sus recursos trabajan en la lucha contra la violencia de género.

Escribimos este manifiesto con la esperanza de que sea el último, que sea la última vez que hablamos de violencia contra las mujeres, que sea la última muerte, el último golpe, el último insulto… ¡Ya está bien!

Escribimos el mismo, con la esperanza de que en un futuro no muy lejano las mujeres, (españolas, ecuatorianas, marroquíes, bolivianas, rumanas, etc), aunemos nuestras fuerzas para la lucha de otras causas.