Manifiesto de noviembre 2010

Estamos en el mes de Noviembre, el próximo 25 conmemoraremos un año más el “Día Internacional para la erradicación de la violencia machista”. En este mes redoblamos nuestra lucha, estamos más presentes en la vida pública de la ciudad, denunciando, concienciando, haciendo que no se olvide que el problema sigue existiendo y que hay 56 mujeres asesinadas en lo que va de año y miles de ellas sufriendo a diario violaciones, humillaciones, vejaciones y todo tipo de maltrato físico y psicológico.

¡Ya está bien! ¿Hasta cuándo? ¿Qué más podemos hacer? ¿En qué estamos fallando? Las preguntas se nos agolpan y el dolor, la indignación y la impotencia, nos atenazan. ¿Cómo es posible que con todos los logros conseguidos, que han sido muchos y muy importantes, no consigamos ni tan siquiera disminuir el número de asesinatos? ¿Qué está pasando? ¿Cómo estaríamos sin los avances obtenidos? ¿No será que el Patriarcado se siente acorralado por esos avances y reacciona atacando y sacando su peor cara: la violencia como forma de imponer sus mandatos?

Existe violencia machista porque existe desigualdad entre hombres y mujeres. Permanece la violencia, porque hay hombres que no quieren ceder poder, un poder y unos privilegios adquiridos de mucho tiempo atrás y porque la mayoría de las personas (hombres y mujeres), aún normalizan esa desigualdad;   porque las teorías estarán renovadas y cambiadas, el discurso igualitario está de moda, pero no ha sido suficiente para que las personas la hayan asumido y la hayan hecho vida.

Y una prueba de lo que decimos nos la ha dado el “Estudio sobre coeducación y violencia machista” que hemos realizado en 21 centros educativos de Córdoba con jóvenes de entre 14 y 18 años. Los resultados son desalentadores, vienen a corroborar lo que hace tanto tiempo venimos diciendo: Hay que prestar más atención a la educación.

Según este estudio, la percepción que tiene la juventud es que está siendo formada adecuadamente en igualdad y que la responsabilidad debe recaer principalmente sobre la familia. Pero la caracterización socio-familiar nos dice que la mujer se ha incorporado de lleno en el mercado laboral (En un 65% trabajan los dos padre y madre) y, sin embargo la madre, sigue asumiendo las tareas domésticas, las responsabilidades familiares, de cuidado…

La familia aún no ha asumido que se educa, sobre todo, con el ejemplo más cercano y que los hijos y las hijas están condenados a repetir los mismos errores que sus progenitores, si estos no cambian sus comportamientos.

¿Qué ven en sus hogares diariamente? : el padre lava el coche y conduce, la madre plancha y friega, la madre cuida a los familiares enfermos y va a las reuniones del instituto, el padre rellena los impresos y lleva las cuentas, la madre dedica sus ratos de ocio a ir de compras y el padre a leer el periódico. Seguimos cayendo en una educación que perpetúa todo aquello que estamos intentando cambiar.

En relación a la violencia, es también destacable que el 24.2% de la juventud encuestada piense que el maltratador es un enfermo. Así mismo, el 5.2% cree que “cualquiera puede perder los nervios”. Y Todavía hay casi un 2% que piensa que algunas mujeres se lo merecen o que el maltrato se produce porque ellas lo provocan.

El dato que más sorprende en este estudio es el que dice que el 34.3% de la juventud piensa que al maltratador tendrían que hacerle lo mismo. Esto nos lleva a pensar: ¿estamos educando en valores para que la igualdad ocupe su lugar entre ellos?

La igualdad no es un valor aislado por el que hay que luchar, ni tiene consistencia por sí sólo. La igualdad tiene que nutrirse de otros valores como el respeto, la solidaridad, el afecto, la responsabilidad…

¿De qué nos sirve una juventud que piense que la violencia machista está mal si luego cree que habría que hacerle lo mismo al violento? La violencia no se soluciona con violencia. Desgraciadamente, la violencia está presente muy presente en la sociedad y es palpable en una gran parte de nuestra juventud.

Esta Plataforma está convencida de que la educación es una herramienta fundamental para cambiar las actitudes y las conductas que llevan a perpetuar el sexismo y la violencia.

  • Por esta razón vamos a seguir exigiendo que se cumpla la Ley Integral en todos los artículos de ámbito educativo, así como su dotación de recursos tanto a nivel humano como económico.
  • Por otra parte, apostamos  muy seriamente por la Asignatura de “Educación para la Ciudadanía”  porque pensamos que transmite los valores de solidaridad, tolerancia e igualdad.
  • La igualdad en la enseñanza tiene que ser tratada de una manera transversal en todas y en cada una de las asignaturas con contenidos que hagan referencia a las relaciones interpersonales a nivel de pequeño o gran grupo, en la familia y en la escuela para una vida más plena del alumnado y de su convivencia con los demás.
  • El aprendizaje de la resolución pacifica de los conflictos, las conductas cooperativas, altruista y pro sociales, el control de las propias emociones y sentimientos, la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona.
  • La violencia machista demanda una acción educativa en la formación de valores de igualdad y respeto a lo diferente promoviendo un conjunto de actitudes y valores morales y cívicos, fomentando entre el alumnado actitudes de respeto hacia todas las personas, cualquiera que sean sus opiniones, creencias, razas, o sexo; actitudes de tolerancia, pluralismo, respeto y rechazo de toda injusticia, favoreciendo la convivencia, el diálogo y la solidaridad.
  • La información y formación: Explicándoles en que consiste el grave problema de la violencia machista y la necesidad de actuar cuando los derechos de las chicas y de las mujeres no son respetados. Hablando y dialogando de todo el fenómeno de la violencia machista en todo su contexto: Sistema Patriarcal, todas las razas, clases sociales, edades, religiones, para que conozcan causa y consecuencias y la importancia de evitar el uso de la violencia por el bien de todas/os.

Estas son algunas de las propuestas que hemos planteado a raíz del estudio y pensamos hacer un seguimiento para que se cumplan.

La Igualdad no es la meta, la igualdad es el camino, existe violencia hacia la mujer, porque existe desigualdad.

Esta plataforma seguirá trabajando con el mismo ímpetu, constancia e ilusión de siempre, para que algún día dejemos de conmemorar el 25 de noviembre.

¡NI UNA AGRESIÓN MÁS, NI UNA MUERTE MÁS!

PLATAFORMA CORDOBESA CONTRA LA VIOLENCIA A LAS MUJERES