Manifiesto de mayo 2013

La asociación de mujeres “El Despertar de Fátima”, en nombre de la Plataforma Cordobesa Contra la Violencia a las Mujeres, de la que forma parte, quiere comenzar este comunicado, expresando nuestro dolor y nuestra indignación por el asesinato de María Rey. Aunque nos afectan todos los casos, nos solidarizamos con todas las víctimas  y nos encargamos de hacerlas presentes cada mes en los Plenos Extraordinarios, es verdad que cuando ocurre en nuestro entorno, cuando le pasa a una vecina de nuestra ciudad, el dolor es más intenso y la indignación, también.

Por si esto fuera poco, tres asesinatos más en dos días. Desde el último pleno realizado en el mes de Abril, 7 mujeres han sido asesinadas y según nuestro cómputo son 29 en lo que va de año.

Traer estos crímenes a la luz cada mes es vital porque tenemos la sensación de que la violencia de género está cayendo en el olvido. Han tenido que asesinar a cuatro mujeres en tres días para que el Gobierno y las Instituciones  muestren preocupación y alcen la voz ante esta injusticia.

Nos siguen matando por el hecho de ser mujeres, y querer apropiarnos de nuestra propia vida y decidir por nosotras mismas qué hacer con ella, por buscar nuestra independencia, nuestra libertad. ¿Cómo puede seguir sucediendo este fenómeno salvaje en una sociedad que tiene a orgullo haber aprobado la Carta de los Derechos Humanos? Somos todavía una sociedad en gran parte machista, en la que doblegar a la mujer es un imperativo.

Ni un solo día del año podemos olvidar la violencia de género, en este mismo momento, hay  mujeres que están sufriendo diversas formas de violencia tanto en el hogar, como en el trabajo o en la esfera pública. Aunque las formas de coacción pueden ser variadas, el mensaje que transmite la violencia machista es el de dominación: o te mantienes en tu lugar de “mujer” o pones en riesgo tu integridad. Y detrás de una mujer que se atreve a denunciar hay un largo calvario de bastantes años de sufrimiento.

La violencia de género afecta a millones de mujeres y forma parte de la vida cotidiana en una sociedad, aparentemente moderna y democrática, porque es una violencia generalizada, que no hace distinción en función de la situación económica, social o familiar. La violencia de género adopta múltiples formas: Violencia psicológica, violencia económica y patrimonial, violencia sexual, tráfico de mujeres y niñas, violencia física y en demasiadas veces, violencia asesina, que acaba con la vida de la víctima

La prevención y la sensibilización son fundamentales para conseguir la complicidad de la sociedad y del entorno de las víctimas y esto es imprescindible para que las mujeres puedan reunir las fuerzas suficientes para afrontar la denuncia de la violencia que sufren. Así pues la  prevención y la sensibilización es el único camino para salir de la violencia y, a partir de aquí, las Administraciones Públicas deben poner en marcha todos los recursos necesarios para proteger y apoyar su decisión.

Según el informe que elabora el Foro Económico Mundial, España ha retrocedido en los últimos años 14 puestos en el Índice de Igualdad de Género. Catorce puestos que se traducen en un record de pasos atrás. Cada día las mujeres españolas tienen más dificultades para tener un empleo, para hacer compatible su vida laboral y familiar, para acceder a la educación, a la sanidad, o a la atención social, para ejercer sus derechos sexuales y reproductivos, para incorporarse a espacios de participación y toma de decisiones.

Si hay menos independencia, si hay más paro, si no se dispone de recursos, si hay miedo a la separación, si la mujer se tiene que quedar en casa, las denuncias descienden y aumenta la situación de vulnerabilidad. De ahí que sea imprescindible una dotación económica suficiente por parte de las diferentes administraciones, para desarrollar políticas de igualdad, sensibilización y educación.
La voluntad política se demuestra no sólo con el discurso, sino sobre todo, con el Apoyo Económico Real a la lucha por la igualdad y contra la violencia machista, pero por desgracia, lo que observamos es  que esto no es una prioridad en las agendas de las personas que nos gobiernan.

Sin embargo, a pesar de las dificultades, de los obstáculos que  se nos ponen en el camino, nosotras vamos a seguir denunciando esta injusticia, porque las mujeres tenemos que seguir luchando  por nuestros derechos día a día, en el puesto de trabajo, en el partido, en el sindicato, en la calle y en el propio hogar. No nos vamos a resignar, ni vamos a quedarnos de brazos cruzados viendo como los derechos y los avances que con tanto esfuerzo hemos conseguido, se nos arrebatan.

¡Ni una agresión, ni una muerte más!
Plataforma Cordobesa Contra la Violencia hacia las Mujeres.