Manifiesto de enero de 2012

Hemos comenzado el año peor que lo terminamos. Nos presentamos en este Pleno con  dolor, con indignación y con una gran preocupación.

Dolor y rabia por las 7 mujeres asesinadas este mes, (puede que sean 8, pues se está investigando un caso en Barcelona), ; Indignadas por la indiferencia de la sociedad  en general: si otros terroristas en lugar de 7 mujeres hubieran asesinado a 7 banqueros, artistas, futbolistas… ¿Creen ustedes que la gente estaría tan tranquila?, esta sociedad   parece que se está acostumbrando a esta barbarie; Y muy preocupadas por  el futuro de las políticas de igualdad tan necesarias para la erradicación de la violencia machista.

Estamos preocupadas porque constatamos que   todas las Instituciones encargadas de ejecutar esas políticas, dan prioridad en sus agendas a superar el déficit, a ajustar presupuestos a  complacer las exigencias de la tan  traída y llevada crisis económica que, entre otras cosas, ha dejado al descubierto la fortaleza de los mercados y la debilidad de las democracias.

Constatamos que esta situación, con el discurso que la justifica,  es el caldo de cultivo que refuerza el rearme del machismo como reacción a los avances democráticos e igualitarios  logrados, al menos en el ámbito legal. La historia demuestra que cada vez que las mujeres han dado un salto adelante, se ha producido una reacción en contra.

En los últimos años, el discurso reaccionario en contra de los  avances en igualdad se ha instalado en numerosos medios de comunicación y tiene numerosos portavoces jaleados por no pocos adeptos.

Nos preocupa que el nuevo gobierno, en su legítimo afán por marcar las distancias con las políticas socialistas, intente vaciar de contenido la Ley Integral contra la violencia de género, una Ley que fue aprobada por unanimidad y que no puede considerarse en clave partidista porque es una victoria de toda la sociedad.

Queremos pensar que las declaraciones de la  Señora Ministra ante los primeros casos de asesinatos de mujeres, se deben al desconocimiento y no a una estrategia política.

De un plumazo se ha olvidado de años de lucha por los Derechos Humanos, de horas y horas de trabajo en Naciones Unidas para conceptualizar esta lacra social, años y años de lucha feminista para que se reconozcan  los derechos de las mujeres.

La primera virtud de la Ley Integral es que reconoce que la violencia hacia la mujer No es un problema Privado , sino una agresión contra todas las ciudadanas y los ciudadanos.

La violencia hacia la mujer es un delito individual que lesiona  el derecho a la vida, a la integridad física y a la libertad de las mujeres, pero también es una conducta que trasgrede el orden democrático colectivo.

Pero como afirma Concha Caballero en un excelente artículo que compartimos totalmente, “el mundo todavía no ha comprendido que no se puede llamar democracia a ningún sistema político que no contemple, sin restricciones, la total igualdad de hombres y mujeres” (  )  “Diariamente en el mundo son asesinadas miles de mujeres por el simple hecho de pertenecer a este género; por haber infringido las normas públicas o privadas de la supremacía masculina.

Lapidadas en la plaza por haber sido infieles o apuñaladas en el hogar por el mismo motivo,  Víctimas de una misma religión: la que consagra al hombre en un lugar superior al de las mujeres. Por eso,  no se puede reducir la violencia contra las mujeres a casos particulares, a un conflicto familiar, a fallos en la aplicación de una ley, ni cambiar el nombre del delito.

Se trata de un crimen cargado de ideología, de supremacía masculina, de venganza contra la libertad de las mujeres. Las palabras importan tanto que nos definen y, en este caso, trazan una línea divisoria. De un lado, la mayoría de la sociedad, incluidos la mayor parte de los hombres, que han comprendido el horror de la barbarie; del otro lado los bárbaros y los nostálgicos de los viejos tiempos”.

Y terminamos con un deseo para este año y los siguientes: Que  los  Gobiernos Central y Autonómicos, así como las   Instituciones Locales,  tengan la suficiente visión política como para priorizar, con hechos,  la lucha contra la violencia machista y  no desencadenen un retroceso en los frágiles y difícilmente logrados derechos de las mujeres.

Esta  Plataforma va a seguir siendo  la voz de las que no tienen voz, trabajando con tesón e ilusión por la Igualdad y contra la violencia machista y denunciando, como siempre lo hemos hecho, todo lo que pueda perjudicar esta tarea.

!Ni una agresión, ni una muerte más¡.
Plataforma Cordobesa Contra la Violencia hacia las Mujeres.