Manifiesto de enero de 2011

La asociación de Mujeres por la Diversidad, en nombre de la Plataforma Cordobesa Contra la Violencia a las Mujeres, de la que forma parte, quiere comenzar este primer comunicado del año, agradeciendo a la  Excelentísima Diputación Provincial de Córdoba, su compromiso en la realización de los Plenos Extraordinarios para condenar los asesinatos de mujeres por violencia machista. En especial agradecemos el esfuerzo que mes tras mes, realiza la Diputada de igualdad invitando a dichos plenos a alumnado de distintos Institutos de la provincia, ellos y ellas son el futuro de nuestra sociedad y es importante que tomen conciencia de la necesidad de cambiar actitudes y conductas que están perpetuando la desigualdad y la violencia.

Ni un solo día del año podemos olvidar la violencia de género, uno de los más terribles problemas con que se enfrenta nuestra sociedad. En este momento, hay mujeres que están sufriendo diversas formas de violencia.

Desde el último pleno realizado, en el mes de diciembre, seis mujeres han sido asesinadas. El 2010 terminó con 78 víctimas mortales. Se trata de un femicidio, puesto que son homicidios motivados por la condición de ser mujer, motivados en su mayoría por la misoginia y el machismo, siendo el asesinato la forma más extrema de violencia contra la mujer.

La violencia de género afecta a millones de mujeres y forma parte de la vida cotidiana en una sociedad, aparentemente moderna y democrática, porque es una violencia generalizada, que no hace distinción en función de la situación económica, social o familiar. La violencia de género adopta múltiples formas: Violencia psicológica, violencia económica y patrimonial, violencia sexual, tráfico de mujeres y niñas, violencia física y en demasiadas veces, violencia asesina, que acaba con la vida de la víctima.

Al menos una de cada tres mujeres en el mundo ha padecido a lo largo de su vida un acto de violencia de género (maltrato, violación, abuso, acoso sexual,…) Desde diversos organismos internacionales se ha resaltado que este tipo de violencia es la primera causa de muerte o invalidez para las mujeres entre 15 y 44 años.

La violencia de género desaparecerá cuando las mujeres dejen de ser ciudadanas de segunda, sean ciudadanas de pleno derecho y participen de forma igualitaria en esta sociedad. Desaparecerá cuando las mujeres dejen de estar a la cabeza de las cifras de pobreza, de las listas de desempleo, de sufrir la infravaloración de sus trabajos y los problemas de conciliación de la vida personal, familiar y laboral. Desaparecerá cuando se deje de usar su imagen como un objeto de consumo, como objeto sexual, desaparecerá cuando sus palabras se oigan en el mismo nivel que se escuchan las de los varones y cuando se las nombre y visibilice en todos los espacios sociales.

Cada persona o institución ha de tener un compromiso firme, en la lucha contra la violencia hacia las mujeres. Porque la violencia no es cosa de mujeres, porque la violencia no es cosa de otras, ni de otros, porque no pertenece al ámbito privado, porque la violencia es cosa de todas y cada una de las personas que conformamos la sociedad. Tan sólo asumiendo una responsabilidad compartida podremos hacer desaparecer la mayor lacra que sufre nuestra sociedad: la violencia de género. Tan sólo asumiendo una responsabilidad individual podremos forzar su desaparición y, por ende, contribuir al progreso social.

El hombre es un ser de género también, y los hombres disfrutan de los privilegios y de las consecuencias de las políticas de igualdad en las que viven. Finalmente, seguiremos trabajando en pos de una alianza más fuerte, entre mujeres y hombres y los diferentes actores que trabajan para eliminar la violencia. Se cosecharán los beneficios de una mejor calidad de vida y unas mejores relaciones para los hombres, las mujeres, los niños y las niñas y las comunidades, y será el ímpetu para innumerables ganancias adicionales del desarrollo.

¡Ni una agresión más, ni una muerte más!

Plataforma Cordobesa Contra la Violencia a las Mujeres