Manifiesto de abril 2013

Desde la vocalía de la mujer de la asociación vecinal Amanecer de Fátima y junto a los colectivos que pertenecen a la plataforma cordobesa contra la violencia a las mujeres denunciamos:

Que en lo que llevamos de año 19 mujeres han asesinadas a  manos de sus parejas o ex –parejas y además denunciamos que en los últimos meses cuatro menores también han sido asesinados por sus propios padres, sin duda para vengarse y matar de dolor a aquellas a las que no han podido controlar. ¿Cómo se puede llevar hasta ese extremo el afán de dominar?

Estos casos recientes y  otros que conocemos por  desgracia muy de cerca, nos llevan a denunciar, una vez más que a pesar de que tanto la Ley Integral contra la Violencia de Género como el Código Civil prevén medidas que permiten actuar para proteger a los niños y las niñas víctimas de violencia machista, como la retirada de la custodia o del régimen de visitas, estas medidas a penas se aplican. “Los niños y niñas  que viven una situación de violencia de género son también víctimas, directas o indirectas. Y hay que hablar de los derechos de los niños, no solo de los derechos de los padres. Sin embargo, nos encontramos con que se tiende a primar el derecho de los progenitores aún siendo estos maltratadores. Los jueces muchas veces  obligan a pronunciarse sobre un régimen de visitas y   no se individualizan los procesos ni se valora el riesgo como debería.

Un maltratador no puede ser un buen padre y aunque no siempre haya que suprimir el régimen de visitas,  cada caso debe ser analizado y se debe evaluar el riesgo que entraña para los menores mantener la relación con su padre.
Expertos en psicología forense como los profesores  de la universidad de Alicante Laura Fátima  Asensi y Miguel Díez Jorro,  señalan en un reciente artículo, que  cuando los jueces les piden informes sobre un caso de violencia de género, “rara vez” les piden que incluyan a los menores en dicho informe.

A raíz del caso de la niña asesinada en Campillos, la ministra de Sanidad  Ana Mato, anunció la creación de un registro en el que incluir a los niños víctimas de violencia de género y la modificación de la Ley Integral para conferirles el estatus de víctimas. Detrás de este anuncio, hasta el momento,  no hay ningún cambio práctico, esperamos que no tarde y sirva para mejorar  su protección.

Coincidimos con  Miguel Lorente, ex Delegado contra la Violencia de Género del Gobierno y especialista en medicina legal y forense,  cuando afirma que  los registros son necesarios pero que deben tener un objetivo más allá de constituir una mera contabilización. “La Ley sin necesidad de modificar tiene espacio suficiente para prevenir la violencia de género en los menores, tratarlos y prevenirlos”, pero  admite que durante los procesos no se están evaluando los casos individualmente ni teniendo en cuenta a todas las personas implicadas, también los hijos e hijas. “Cada caso requeriría atender a todas las personas involucradas, analizarlas y así el juez tendrá más información para tomar medidas específicas y proteger a los menores”.

Nosotras, como la mayoría de las  organizaciones de mujeres comprometidas en  este problema, consideramos que cualquier plan o medida que pretenda actuar sobre los menores tiene que insistir en  la formación de agentes especializados en la intervención con menores, desde trabajadores sociales a psicólogos y agentes de las fuerzas de seguridad del estado. Siempre que exista violencia de género tiene que haber una valoración del riesgo para los menores. Que tengan el estatus de víctimas debe conllevar medidas judiciales efectivas, como por ejemplo la posibilidad de rescindir la patria potestad o los regímenes de visitas en el caso de los padres condenados. Los juzgados de violencia de género también deberían ser competentes para conocer los delitos de impago de alimentos porque la vida de los hijos e hijas empieza en el derecho a poder comer.

Para finalizar queremos expresar nuestra solidaridad a las familias de las mujeres asesinadas y a las madres de esos inocentes que han pagado con su vida la sinrazón del machismo más atroz.

¡Ni una agresión, ni una muerte más!
Plataforma Cordobesa Contra la Violencia hacia las Mujeres.