Manifiesto de abril 2012

De nuevo aquí, hoy es 2 de Mayo, suponemos que las razones para retrasar el Peno habrán sido de peso, porque el compromiso adquirido es el de celebrar un Pleno Extraordinario cada mes en el que se produzcan asesinatos por violencia machista y durante  Abril,  han sido tres las mujeres asesinadas, dos de ellas andaluzas.

La Asociación de Mujeres “La Jara”, perteneciente a la “Plataforma cordobesa contra la violencia a las mujeres” quiere manifestar su indignación, su rabia y su tristeza por esos asesinatos y además quiere volver a insistir en la necesidad de abordar el problema de la violencia machista desde las dos vías de cambio imprescindibles.

Un cambio desde abajo, desde la ciudadanía: la educación y coeducación en igualdad de género debe ser la meta a seguir. Sólo así se desarrollarán en igualdad todas las capacidades, se eliminarán los estereotipos sobre las características que deben tener las chicas y los chicos.

El trabajo educativo específico contra la violencia de género, disminuye el riesgo a sufrirla. Es la vinculación entre sexo, amor y violencia lo que dificulta la eliminación de los malos tratos y está demostrado que es más probable ser víctima de esta violencia en la juventud y más adelante, si las primeras citas de la adolescencia han estado marcadas por la dominación y el abuso.

Pero la educación no sólo se da en  la escuela, está en la familia, la vecindad, las amistades, los medios de comunicación, la calle… Es necesario analizar cómo chicas y chicos van construyendo sus afectos en base a los modelos de comportamiento que les ofrecen las personas adultas, la televisión, la radio, el cine, los videojuegos, los cómics, las revistas, la  música…

Pedimos que se erradique en el fondo y en la forma el lenguaje sexista que denigra a las mujeres en todos estos medios. Los modelos que mostramos a nuestros hijos e hijas deben ser reflejo de lo que queremos que sean: personas libres, autónomas, con derecho y capacidad de decisión sobre su propia vida.
Así, también exigimos a nuestros representantes políticos que mantengan un discurso, no sexista, no discriminatorio, encaminado a eliminar barreras,  no a mantenerla.

No podemos escuchar sin indignarnos, como lo hemos hecho últimamente, discursos que relegan a la mujer de nuevo al hogar como su hábitat natural, no podemos consentir que se culpabilice a las madres que trabajan de la desestructuración familiar, de la pérdida de valores de la sociedad o del fracaso escolar de hijos e hijas. Como tampoco que se hable de la autenticidad de la mujer únicamente por el hecho de ser madre, relegando al resto de mujeres  a un nivel inferior. Estos no son discursos de igualdad.

En segundo lugar, el cambio desde arriba supone la implicación real, el compromiso activo de las instituciones; no discursos políticamente correctos  que más tarde quedan en papel mojado, no leyes que cubren expediente pero que no cuentan con presupuestos o recursos  para llevarlas a cabo y, por supuesto, no recortes que supongan pasos atrás en políticas de igualdad y en educación. No podemos consentir que un ayuntamiento destine un grupo de la policía especializado y dedicado a la protección de víctimas de violencia, a regular el tráfico en Semana Santa, lo que supone que este dispositivo policial no pueda atender denuncias de mujeres víctimas de violencia de género o socorrerlas en caso de inminente peligro.
Por otra parte, exigimos a nuestros gobernantes un mayor compromiso y cooperación con las leyes internacionales para que impidan casos tan sangrantes como los de las dos jóvenes marroquíes que, obligadas a casarse con su violador, han optado por suicidarse ( la más pequeña sólo tenía 16 años).
Necesitamos leyes efectivas que frenen el negocio de la prostitución, la explotación sexual y el tráfico de mujeres. Una violencia aún más invisibilizada que afecta a millones de mujeres y niñas. Y España aparece entre los principales países de destino de trata, principalmente con fines de explotación sexual, suponiendo uno de los negocios ilícitos más lucrativos siendo superado únicamente por el tráfico de armas y drogas.

¿De verdad se está haciendo todo lo que se puede?

Señores políticos, el pueblo les ha puesto ahí para que hagan todo lo posible por solucionar los grandes problemas que hoy por hoy tiene nuestra sociedad y este es uno de los más importantes.
Nosotras, como ciudadanas nos sentimos impotentes ante tanta injusticia, seguimos en lucha pero para ustedes parece que esto sólo es un punto más en su agenda.

!Ni una agresión, ni una muerte más¡.
Plataforma Cordobesa Contra la Violencia hacia las Mujeres.