Manifiesto de abril de 2010

De nuevo nos reunimos en esta sala para condenar los asesinatos de mujeres por violencia de género, pero en esta ocasión nuestra consternación es doble, porque desgraciadamente, uno de estos asesinatos se ha producido en nuestra ciudad. Sí, ocurrió aún no se sabe cuando, pero su cadáver fue hallado el pasado día 12 en una casa del Campo de la Verdad. Ha vuelto a suceder.

En esta ocasión la víctima no era cordobesa, pero vivía entre nosotros, aunque quizás deberíamos decir que malvivía, porque sus condiciones de vida, lamentablemente, no eran buenas. Se llamaba Maria Antonia, y con a penas 30 años venia de Huelva huyendo de una relación de violencia, dejando atrás a 4 de sus 5 hijos, el más pequeño le fue retirado por los servicios sociales por su situación de exclusión, por ejercer la prostitución, por su dependencia de las drogas…, sin duda una vida dura, durísima, pero su vida era tan valiosa como la de cualquiera de las personas que estamos aquí y la perdió a manos de un cliente al que visitaba asiduamente en su domicilio, que la asesinó y desapareció dejando el cadáver.

Como su relación, según la Subdelegación de Gobierno, no era ni de pareja, ni de expareja, este caso no se contempla dentro de la Ley de violencia de género, pero para esta Plataforma sí que lo es, y lamentamos profundamente que desde las Instituciones se confunda a la ciudadanía diciendo lo contrario.

Una cosa es que la Ley, por diferentes razones, haya hecho una opción reduccionista del término y sólo contemple en el ámbito de su actuación, la violencia ejercida en las relaciones de pareja; y otra muy distinta es decir que, como la Ley no lo ampara, no lo contempla, este, no es un caso de violencia de género. Nos parece que no es de recibo en cuanto que las personas de esa Institución deberían saber, que violencia de género o violencia machista, es toda la que se ejerce contra una mujer por el hecho de ser mujer y hunde sus raíces en las relaciones de poder y de dominación que emanan del Patriarcado. Se da, además, en todos las ámbitos de la vida: en el familiar, en el laboral, en el político…

La prostitución es, además, una clara manifestación de la violencia machista, tal vez, junto con la de pareja, una de la más extrema. Por esta razón queremos aprovechar esta tribuna para, en primer lugar expresar nuestra más enérgica repulsa ante ese deleznable asesinato y nuestra solidaridad con la familia de María Antonia y con todas las familias de las 13 mujeres asesinadas desde el último Pleno. Y en segundo lugar para reivindicar que:

  • Se amplíe la cobertura de la Ley Integral y se contemple la prostitución como violencia de género y por tanto que las mujeres en esta situación, se incluyan en los servicios de mujeres víctimas de violencia.
  • Se generen condiciones de seguridad y protección para las mujeres y sus familias, en especial para las inmigrantes, que sufren doblemente esta situación. – Se refuercen las políticas de igualdad de género y se creen las condiciones laborales y sociales que eviten que mujeres sin recursos o en situación de exclusión social, puedan verse abocadas a la prostitución.
  • Se incrementen los recursos destinados a desmantelar las redes de prostitución. El tráfico de personas y la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual, es el tercer negocio más lucrativo del mundo y quizás por eso, poco se hace para combatirlo.
  • Y por último, denunciar la doble moral y la hipocresía social en este tema.

La demanda de prostitución es una forma de complicidad a favor de la explotación sexual de mujeres y niñas, por tanto también hay que condenar legal y socialmente, a los hombres la utilizan. Sabemos que este es un problema complejo, que hay formas muy diferentes de abordarlo y de difícil solución, pero para esta Plataforma, como para la mayoría de las organizaciones feministas, la prostitución no puede considerarse como una profesión o actividad legalizable, por tanto cualquier propuesta política debe partir de su consideración de violencia de género y de atentado contra los Derechos Humanos de las mujeres. En lo que va de año, en nuestro país según nuestro cómputo, a 24 mujeres se les ha arrebatado el derecho y el bien más preciado: la vida.

Ante esta cruda realidad nos preguntamos una vez más: ¿De qué les han servido a ellas todas las leyes y los logros conseguidos?. Sin duda es preciso seguir avanzando, todos los logros, todas las leyes, se pueden y se debe mejorar, para eso estamos trabajando, el sufrimiento de las víctimas y sus familias son nuestro acicate. Frente a todos los obstáculos, las mujeres de esta Plataforma, tenemos un gran reto en los próximos años: Debemos seguir en la lucha contra la violencia de Género. Tenemos la necesidad y la obligación de actuar unidas a favor de la historia, de una historia de progreso, una historia que queremos construir junto con los hombres que cada día se van incorporando a esta tarea, para ir dejando asentadas las libertades y los derechos de las mujeres para las generaciones futuras.

Desde la rabia y el dolor que hoy sentimos ante tanta barbarie y superando la impotencia, La Plataforma Cordobesa Contra la Violencia a las Mujeres, se afianza una y otra vez en la ESPERANZA de que algún día conseguiremos erradicar la violencia machista y vivir en igualdad. Para eso seguiremos trabajando desde la base del respeto, la educación, la igualdad, la concienciación y la solidaridad con las víctimas.

Seguiremos trabajando con toda la sociedad, con todas las instituciones, hasta ganar un futuro en el que nuestros hijos e hijas, nuestros nietos y nietas, disfruten un mundo de iguales sin verdugos ni víctimas.

¡Ni una agresión ni una muerte más!