Manifiesto de abril de 2004

Buenas tarde sra. Alcaldesa, señoras y señores capitulares:

Las mujeres de esta Plataforma queremos, en primer lugar, expresar la satisfacción que sentimos y felicitar al nuevo gobierno por cumplir con una deuda contraída con los colectivos de mujeres: tramitar y aprobar una Ley Integral contra la violencia de género.

Somos conscientes que la sociedad en la que vivimos, una sociedad patriarcal, necesita y precisa de la Ley Integral como instrumento para acabar con la violencia de género, sin embargo contar con este marco legal no soluciona esta lacra que desde hace siglos está arraigada cultural y socialmente.

A partir de ahora se nos presenta una nueva etapa, cargada de interrogantes y expectativas, siempre con el referente de los numerosos retos que se dibujan en el horizonte al echar andar una Ley que, desde 1997, venimos reivindicando para erradicar la violencia de género.

A partir de la aprobación de esta Ley, el compromiso de esta Plataforma será el de hacer un seguimiento exhaustivo del cumplimiento de la misma, así como seguir reivindicando los vacíos legales y las necesidades derivadas de su aplicación, ya que esta ley, aunque necesaria no es suficiente para erradicar la violencia de género.

Desde esta Plataforma seguimos pensando que para erradicar, de una vez por todas, la violencia de género, este marco legal necesita y debe ir acompañado de una verdadera revolución cultural que modifique las actitudes, tanto sociales, policiales, judiciales como políticas.

Desde aquí queremos hacer un llamamiento a la sociedad, en general, a la Administración Autonómica, a la Administración Central y al resto de Ayuntamientos, para que rechacen públicamente los asesinatos a mujeres, como viene haciendo el Ayuntamiento y los colectivos de mujeres de Córdoba desde hace 3 años.

Por ello reclamamos de todos y de todas las cordobesas una participación mayor en la condena pública de cualquier acto de violencia de género, como parte de una ciudad considerada solidaria, igualitaria y referente en la condena del terrorismo doméstico.