Comunicado de la manifestación del 25 de noviembre de 2015

Muchas de las que estamos aquí presentes, nos encontramos una vez más en la calle, movilizándonos de nuevo contra  la violencia machista que sufrimos las mujeres.

El 7 de noviembre, todo el movimiento feminista nos unimos para condenar las violencias machistas, y visualizamos que no estábamos solas. Pero, tan sólo en las 48 horas siguientes, cinco mujeres fueron asesinadas. Pero, también os decimos, que esto no nos va a disuadir. La manifestación del 7N, sólo fue el primer paso de una campaña de acciones encaminadas a la erradicación de la violencia hacia las mujeres y las niñas así como la promoción de las políticas de igualdad entre hombres y mujeres. No vamos a volver al estado de miedo, de defensa, si no que tenemos que seguir con nuestra militancia feminista, porque estos acontecimientos nos demuestran que sólo hay un camino y es hacia delante porque nos sobran razones. Y hoy estamos aquí por estas razones:

Porque sigue siendo no demostrable ni valorable el maltrato psicológico, el mismo que se llevó la vida de Teresa Fernández, cuya pareja tenía denuncias por maltrato psicológico, y a su hermana Natividad Fernández.
Porque las respuestas por parte de las instituciones ante las denuncias son insuficientes, porque se tiene que dotar de recursos a la Ley Integral, y por ello, muchas mujeres no denuncian ante el miedo de quedarse a solas, como le pasó a Gisela y Sandra.
Porque incluso habiendo denunciado, las mujeres siguen siendo asesinadas, como  le paso a María Iris, Silvina, Sandra y Maimouna de tan solo 23 años
Porque son numerosos los asesinos que cuentan con antecendentes por maltrato y ¡no pasa nada! Como el asesino de Svetoslava, de Madrid.
Porque se tienen que cumplir los derechos de l@s hij@s de víctimas de violencia de género, porque ell@s también sufren esa violencia como les pasa a l@s hij@s de Susana y Eva.
Porque las mujeres tenemos derecho a tener una vida digna libre, y no podemos ser asesinadas  por conductas machistas como Rosemary,  que después de ser perseguida por su pareja al ir de compras sola, la asesinó.
Porque los asesinatos machistas no entienden de relaciones sentimentales, sino que ésta también se expande a familiares, hij@s,amistades… y deben considerarse como tal; como le pasó a Elvira y a su madre Magdalena . Como también a Maryna Okarynska de 26 años y su amiga Laura del Hoyo de 24 años
Porque se recortan en políticas de igualdad, suprimiendo campañas de prevención contra la Violencia de Género, como este año, donde en tan sólo el verano, los asesinatos machistas se han cobrado la vida de Rachida, Verónica, Felicidade Rosa, Chari Escobar, Anneline, Dolores Moya, Gemma de 33 años, Maryna, Leire de 34 años, Otilia Marquez,  Olga, Antonia, Divina o Fuensanta
Porque urgen medidas de prevención y asignaturas educativas que formen en igualdad y coeducación y a la misma vez formación del profesorado en la materia, porque aumentan los casos de mujeres jóvenes asesinadas, si no prestad atención, como Ainhara de 20 años, Tamara de 24 años, Davinia de 31 años, Mónica de 24 años, Ana María de 29 años, Francisca Herrera de 30 años, Betriz Rodriguez con 30 años, Ancuta Lleana de 25 años, Laura 27 años, María Antonia de 28 años y otras que se han nombradas anteriormente.
Porque Egle , Hanane, María Isabel, o Gema no han recibido el especial interés en los medios, a los cuales les exigimos un verdadero compromiso por su parte haciendo un tratamiento adecuado de las diferentes violencias machistas, visualizándolas, evitando el sensacionalismo morboso en su tratamiento y utilizando un lenguaje y unas imágenes no sexistas.
Y muchas razones más…
Encarnación, María del Águila, María Ángeles, Almudena , Carmen María, Concepción, Taina Elina, María José, Constantina, María Isabel, Carmen, Hafida, Amelia, Hannan Outmane, Mari Luz Alejo, Ana Aibar, María, Adolfina
Estamos aquí también, por la razón de gritar, denunciar, que todas ellas, no son muertas, son ASESINADAS. Porque a todas ellas les robaron la vida por el simple hecho de ser mujeres, y detrás hay un culpable ¿Esto es justo?
Pero hay otras mujeres, que aunque sigan viviendo o mejor dicho “sobreviviendo”, haciendo sus vidas supuestamente normales, siguen sufriendo violencia machista. Estas mujeres urge que la atención que reciban tenga ese aspecto integral que tanto necesitan y demandamos, ya no solo haciendo mención a los recursos o salidas que una mujer maltratada puede tener, sino a otros no menos importantes como su enganche emocional, su autoestima… y para ello es necesario formar a las profesionales del ámbito de la violencia en empatía y concienciación. Pero también, a la ciudadanía, a cada uno y una de las que estamos presentes
Pero realmente, es que todo esto, sigue siendo inadmisible que siga ocurriendo cuando se debe de tratar como una CUESTIÓN DE ESTADO. Sentimos vergüenza, indignación, rabia,  por aquellas fuerzas políticas que son incapaces de aunar esfuerzos, sumar trabajo para tratar de erradicar de una vez las violencias machistas, con seriedad, con programas políticos, con respaldos presupuestarios y con voluntad política de hacerlo.
Porque no olvidemos que las  violencias  machistas  suponen  la manifestación más violenta de LA DESIGUALDAD DE GENERO, lo que SUPONE la más grave violación de los DERECHOS HUMANOS que padece nuestra sociedad…¿y esto no es suficiente para erradicarla?
Parece ser que no, que por si no fuera poco, a la misma vez que recortan un 22% entre los años 2011 y 2015  en las partidas presupuestarias dirigidas a la lucha contra la violencia de género aumentan el presupuesto para la compra de armamento y el aumento en los presupuestos en seguridad nacional. ¿Qué supone esto? Supone que el gobierno hace caso omiso  a las recomendaciones de Naciones Unidas en 2015, la cual expone que la crisis económica no puede servir de excusa en el recorte de los servicios de atención a las víctimas, así como la falta de políticas públicas dirigidas a la lucha contra la violencia hacia las mujeres.
Se les olvida que las mujeres suponemos la mitad de la población, se les olvida a estos que son herederos de una cultura patriarcal que les beneficia, que los sustenta y  no les interesa derribar, por eso se les olvida. ¿A qué tienen miedo?
Tienen miedo a otro 7N. El 7N ha supuesto un posicionamiento del feminismo frente al pacto patriarcal, de la libertad frente a la subordinación, de la necesidad de ser sujetos y no objetos, de situar nuestras demandas en el espacio público y político como prioritario, cuando básicamente estamos hablando de vidas y de derechos humanos.
Así, adoptamos como propias la reivindicaciones de la marcha contra las violencias machistas y exigimos que:
Se respete el Convenio de Estambul, primer documento de carácter vinculante en el ámbito europeo para la prevención y lucha contra la violencia a las mujeres, ratificado en 2014 por España y que sigue sin ser implementado, el cual establece la obligación por parte del Estado de reformas legislativas profundas para que sean incluidas todas las violencias.
La eliminación de la custodia compartida impuesta y el régimen de visitas a los menores de los maltratadores condenados, así como la retirada y no cesión de la patria potestad a los maltratadores. Recordemos que 44 menores has sido asesinados por sus padres en la última década, más de la mitad estaban a solas con ellos en el régimen de visitas o durante el periodo de custodia compartida. Además, son muchos los niños y niñas que son utilizados como forma de violencia hacia la madre.
Que la lucha y los recursos incluyan tanto la violencia que ejerce la pareja o ex pareja como las agresiones sexuales, el acoso sexual en el ámbito laboral, la trata con fines de explotación sexual/laboral de mujeres y niñas y todas las violencias machistas. Reforma que se debe llevar a cabo en la Ley integral contra la violencia de género de 2004.
Y que toda la sociedad y sus organizaciones e instituciones, así como los colectivos que os encontráis hoy aquí se comprometan en esta lucha. Porque esta lucha es de todos y todas.
!Ni una agresión más, ni un asesinato más¡