Comunicado de la concentración del mes de Enero 2018

Estamos en un mes en el que la lluvia de reacciones machistas y patriarcales en diferentes países ha sido todo noticia, y donde los asesinatos de mujeres siguen sucediendo habiendo asesinado este mes 5 mujeres:
Maria de los Angeles, de 79 años, cuyo marido asesino a su mujer alegando que no aguantaba más su enfermedad y luego se suicidio.1.
Blanca, asesinada en Burlada de 48 años y que posteriormente fue lanzada al rio.

Matilde de 40 años murió tras ser apuñalada por su ex pareja en Madrid en Rivas. Tenía una orden de alejamiento dictada por un juez tras una denuncia presentada el pasado noviembre por la propia víctima por malos tratos.
Monica de 42 años en Gran Canaria
Toñi de 33 años de Almeria, cuyo hombre ya tenia antecedentes por violencia de género a otras mujeres
Mostramos nuestra mayor indignación cuando estos asesinos, por creer tener autoridad sobre estas mujeres, acaben con su vida decidiendo así su final. En ningún momento, la sociedad puede aceptar o defender las justificaciones que algunos asesinos hacen sobre sus asesinatos sobre mujeres.En ningún momento, las instituciones pueden seguir impasibles ante el incumplimiento de las órdenes de alejamiento, que más allá de haber “errores” administrativos y falta de recursos, acaban con vidas.

Al igual que las instituciones, tales como la Universidad de Sevilla, tampoco pueden llevar a cabo silencios cómplices, como el que desde el 2012 ha mantenido dicha universidad protegiendo a un acosador sexual Santiago Romero catedrático de la universidad, llevando a cabo medidas como dividir el departamento para que agresor y victimas no coincidieran. Desde el primer momento, los verdugos deben de estar fuera de las instituciones, desde universidades hasta empresas pequeñas, ya sean públicas, privadas o concertadas. Así como también denunciamos el caso de Jesús de Miguel, que acosó a decenas de alumnos durante décadas hasta 2014 según la fiscalía, pero que hoy conserva su despacho en la Universidad de Barcelona. Si a esto le sumamos que la inversión económica para prevenir la violencia machista de las universidades es mínima y muchas de ellas carecen aún de protocolos de actuación ante estas instituciones… ¿Qué espera nuestro gobierno que pase cuando existe tal dejación en políticas de igualdad que permiten estas injusticias…?
Todas estas violencias machistas van creando una base solida de desigualdad sobre la que posteriormente pueden justificar las expresiones más extremas de ésta, como el maltrato o el asesinato. Y nos encontramos que, además de que estas violencias se quedan impunes, la sociedad y ciertos sectores apoyan leyes y a machirulos (como el caso de los campos de futbol) que van permitiendo que este machismo siga avanzando y quieran derivar la situación de las mujeres hacia un aislamiento judicial, legislativo y social. Y decimos aislamiento judicial por la falta de formación en este sector que hace cuestionar más a las mujeres, y la situación a la que se están enfrentando. Un aislamiento legislativo, porque el neomachismo está elaborando leyes para justificar y/o comprender los asesinatos a mujeres, sosteniendo que el hombre aún tiene el poder sobre la mujer en el hogar, como la noticia que nos llega de Rusia, en la cual si el hombre solo pega una vez al año a su mujer, se considera simplemente como falta. Y también nos referimos a ese aislamiento social que quieren llevarnos con la publicidad machista contra el movimiento feminista, que se pone de al lado de los machistas, que siguen relatando sus chistes machistas con sus amistades, que permiten que sigan desarrollándose esos micromachismos y que siguen justificando esta violencia de género con cuestionamientos sobre ésta sobradamente respondidas. Cuestionamiento como las que hacen aquellas personas tratando a esta violencia como violencia en general, y no se dan cuenta de que todo esto tiene una raíz, y es el machismo y el patriarcado que se ha ido calando y potenciando con el paso de las generaciones. Porque aquell@s que consideran esta violencia como general, no comprenden que es una violencia que solo la sufren las mujeres fruto de la creencia de la subordinación de la mujer respecto al hombre, una violencia que durante todas las épocas se han basado en el desequilibrio de poder entre hombre y mujer y que al sistema le ha interesado mantener.
Por eso tenemos que enfrentarnos a la desigualdad que día a día vemos o escuchamos: porque a las chicas no le gustan los malotes, porque el azul no es de niños y el rosa de niñas, porque la imposicion o la obligación no es porque te quiere o te está cuidando, porque el salir con alguien no es para asumir unas reglas o encadenarte es para respetar y compartir, porque cuando te vistes no te vistes para los demás, si no para ti misma, y porque la belleza no es ningún tipo de condición para ser aceptada o no….Hay tantas cosas que desaprender en este sistema desigual e injusto…
Pero la fuerza feminista nos empuja y nos sigue moviendo y movilizando para luchar contra la imposición, el sometimiento y la discriminación al que nos quiere someter el sistema. Ahí tenemos la fuerza de la ultima Marcha a Washington, que aunque al día siguiente apareciese en las portadas de los periódicos de El Mundo, La Razon El país o la ABB, Placido Domingo, El Papa, Pablo Iglesias o el populismo. (todos protagonistas hombres, como no) salieron a las calles más de 500000 personas que se manifestaron contra el dirigente machista, islomofobico, sexista y misogeno Donald Trump por los derechos de las mujeres y la necesidad del feminismo, y por ahí seguirá nuestra lucha.