¡Arrancando motores para el 8 de Marzo Dia de la Mujer Trabajadora!

En los tiempos que han corrido ha habido grandes situaciones donde se está viendo que los derechos de las mujeres están sufriendo un gran retroceso, un retroceso que se ve afianzado con la desigualdad existente en nuestra sociedad debido a la crisis y el capital.
Quién nos gobiernan ni mucho menos tienen el compromiso de llevar a cabo políticas donde se nos asegure una vida digna, una vida sobre la cual tenemos libertad a decidir, opinar y llevar a cabo de la manera en la que queramos. Una muestra de esto es la último propuesta por parte de nuestro gobierno derechista y machista de Ana Peláez Narváez, antiabortista, como experta para constituir el Comité CEDAW (Convención para la Eliminación de la Discriminación de la Mujer). ¿Contradictorio no?
Pero es que el futuro tampoco nos augura nada bueno, si finalmente se lleva a cabo el pacto de Ciudadanos y PSOE. Ciudadanos, que partiendo ya de sí que en su propio nombre conlleva un lenguaje sexista y discrimina al 50% de la población, ha hecho declaraciones donde quiere acabar con las penas específicas por violencia de género, negando la realidad de que esta violencia es una violencia específica que está siendo mantenido por el patriarcado; una violencia que social y políticamente se está permitiendo, ocultando de esta manera la gravedad que ésta encierra. Pero esto no es todo…sino que también se sigue volviendo a culpabilizar a las victimas con declaraciones como las del alcalde de Aragón donde decía: “si la víctima hubiera detectado en su momento que (su expareja) podía venir, lo lógico es que hubiera avisado”, o cómo en los procesos judiciales se está ninguneando las palabras de las mujeres maltratadas, con actuaciones por parte de ciert@s jueces/juezas en las cuales se puede extraer la poca sensibilización y concienciación que ést@s tiene en lo que respecta a la violencia de género y cuyo proceso lo hace más difícil para la victima. Todo esto es inadmisible.
Ni mucho menos podemos decir que estamos en democracia, pues la pobreza infantil ha aumentado, la gente es desahuciada de sus casas dejándolas en la calle mientras que se protegen a los bancos, donde se eliminan los derechos de reivindicación y protesta, de expresión en la calle… pero mucho menos habrá democracia cuando las mujeres son maltratadas, ninguneadas, humilladas y asesinadas por el machismo.
Vivimos en un contexto donde por lo visto, hemos llegado hasta tal punto, que podemos escuchar de ciertas organizaciones políticas que la violencia no tiene genero, que las feministas han pasado a definirse como feminazis porque suponemos una amenaza del mantenimiento del patriarcado, un contexto donde defender a una mujer que está sufriendo una agresión en público es respondido con una agresión y una paliza a ese que ha detenido una agresión machista. Un contexto, donde las medidas de alejamiento no funcionan, donde los valoraciones de los niveles de riesgo de mujeres que han sufrido violencia machista no son realistas y siguen permaneciendo desprotegidas y en peligro a pesar de haber afrontado con valentía el proceso de denuncia social al que se ha tenido que enfrentar. Pero para nada esto tiene que ser un panorama desolador, pues todos estos motivos son los que nos dan más fuerza para decir bien alto que la lucha feminista es necesaria, por todas las que sufrimos la desigualdad del patriarcado y así lo haremos el 8 de marzo, día de la mujer trabajadora, donde haciendo uso del carácter reivindicativo que éste encierra, saldremos a la calle para poner a pie de calle la voz del feminismo para hacer revolución, porque esta no llegara sin las mujeres.

¡Arrancando motores para el 8 de Marzo Dia de la Mujer Trabajadora!En los tiempos que han corrido ha habido grandes situaciones donde se está viendo que los derechos de las mujeres están sufriendo un gran retroceso, un retroceso que se ve afianzado con la desigualdad existente en nuestra sociedad debido a la crisis y el capital. Quién nos gobiernan ni mucho menos tienen el compromiso de llevar a cabo políticas donde se nos asegure una vida digna, una vida sobre la cual tenemos libertad a decidir, opinar y llevar a cabo de la manera en la que queramos. Una muestra de esto es la último propuesta por parte de nuestro gobierno derechista y machista de Ana Peláez Narváez, antiabortista, como experta para constituir el Comité CEDAW (Convención para la Eliminación de la Discriminación de la Mujer). ¿Contradictorio no?Pero es que el futuro tampoco nos augura nada bueno, si finalmente se lleva a cabo el pacto de Ciudadanos y PSOE. Ciudadanos, que partiendo ya de sí que en su propio nombre conlleva un lenguaje sexista y discrimina al 50% de la población, ha hecho declaraciones donde quiere acabar con las penas específicas por violencia de género, negando la realidad de que esta violencia es una violencia específica que está siendo mantenido por el patriarcado; una violencia que social y políticamente se está permitiendo, ocultando de esta manera la gravedad que ésta encierra. Pero esto no es todo…sino que también se sigue volviendo a culpabilizar a las victimas con declaraciones como las del alcalde de Aragón donde decía: “si la víctima hubiera detectado en su momento que (su expareja) podía venir, lo lógico es que hubiera avisado”, o cómo en los procesos judiciales se está ninguneando las palabras de las mujeres maltratadas, con actuaciones por parte de ciert@s jueces/juezas en las cuales se puede extraer la poca sensibilización y concienciación que ést@s tiene en lo que respecta a la violencia de género y cuyo proceso lo hace más difícil para la victima. Todo esto es inadmisible.Ni mucho menos podemos decir que estamos en democracia, pues la pobreza infantil ha aumentado, la gente es desahuciada de sus casas dejándolas en la calle mientras que se protegen a los bancos, donde se eliminan los derechos de reivindicación y protesta, de expresión en la calle… pero mucho menos habrá democracia cuando las mujeres son maltratadas, ninguneadas, humilladas y asesinadas por el machismo.Vivimos en un contexto donde por lo visto, hemos llegado hasta tal punto, que podemos escuchar de ciertas organizaciones políticas que la violencia no tiene genero, que las feministas han pasado a definirse como feminazis porque suponemos una amenaza del mantenimiento del patriarcado, un contexto donde defender a una mujer que está sufriendo una agresión en público es respondido con una agresión y una paliza a ese que ha detenido una agresión machista. Un contexto, donde las medidas de alejamiento no funcionan, donde los valoraciones de los niveles de riesgo de mujeres que han sufrido violencia machista no son realistas y siguen permaneciendo desprotegidas y en peligro a pesar de haber afrontado con valentía el proceso de denuncia social al que se ha tenido que enfrentar. Pero para nada esto tiene que ser un panorama desolador, pues todos estos motivos son los que nos dan más fuerza para decir bien alto que la lucha feminista es necesaria, por todas las que sufrimos la desigualdad del patriarcado y así lo haremos el 8 de marzo, día de la mujer trabajadora, donde haciendo uso del carácter reivindicativo que éste encierra, saldremos a la calle para poner a pie de calle la voz del feminismo para hacer revolución, porque esta no llegara sin las mujeres.