¿Esto tiene que ser así?

No ha pasado ni el primer mes del nuevo año y ya contamos con 7 mujeres asesinadas, cuyas vidas se las ha llevado el machismo, el patriarcado. Mientras que actualmente existe un vaivén político, debatiendo acuerdos, pensando en posibles pactos, las mujeres seguimos estando condenadas a sufrir la desigualdad, siendo éste seguramente uno de los temas no centrales en todos los tejemanejes políticos que se estarán dando dentro de los despachos.
No acabaremos con esta barbarie, con este terrorismo, si no hay un compromiso por parte de la política de acabar con esto, pero tampoco, si la pasividad social, la inactividad colectiva, llega a nuestros sillones.
La situación en la que nos encontramos, donde nos quitan derechos sociales, donde la alta jerarquía eclesiástica tiene la libertad y el descaro de  llamar a mantener la jerarquía del hombre dentro de la pareja para tener una estabilidad y paz en los hogares,
un estado donde nos imponen el silencio, el sometimiento y el castigo. Una situación con un futuro donde las clases altas son cada vez más ricas, y las clases bajas más pobres…¿cómo desarrollar en este contexto la igualdad, cómo promover el respeto cuando la supervivencia parece ser la única salida para salir adelante, me lleve quien me lleve por delante?
Es necesario un cambio, no ya político (que también), si no de conciencia, crear sensibilización entre la ciudadanía que para acabar con la desigualdad es una tarea de todos y todas.
Aún sigue habiendo un tratamiento inadecuado de los medios ante los casos de asesinatos por violencia machista, aún no se han tomado medidas para dotar de recursos a la Ley Integral, aún no hay una conciencia entre el profesorado sobre la violencia machista que permita crear a futuros/as maestros/as concienciados con esta violencia patriarcal que estamos sufriendo, aún no se ha conseguido ningún pacto de estado para acabar con la violencia a las mujeres simplemente porque son mujeres, pero
sin embargo, si se está pensando en hacer un pacto de educación. aún vivimos estancados en una sociedad machista a la cual le conviene que el poder lo siga sustentando los hombres, y las mujeres sean consideradas como mecanismos de reproducción, cuidados y asistencia…¿Estamos en el siglo XXI? Ya se dice que actualmente la brecha de la desigualdad social cada vez es más amplia, pero es que, igualmente, la brecha de la desigualdad de género sigue ampliándose y en ella nadie repara. La violencia machista no solo se traduce con el número de las mujeres asesinadas, si no que detrás de ésta se esconde las desigualdades salariales, la discriminación en puestos de trabajo, la utilizando de la mujer como objeto e imagen publicitaria, etc y aún existen…
Actualmente, estamos presenciando programas televisivos como “Un príncipe para tres princesas” o  “Casados a primera vista” que siguen manteniendo ese machismo y sexismo social, que siguen transmitiendo valores llenos de desprecio entre mujeres,
competición por alcanzar el amor de un hombre sea cual sea el precio a pagar, amores románticos idealistas…
Todo esto, parece ser, ajeno a la realidad de que existen 552 adolescentes amenazadas por jóvenes machistas que tienen que contar con protección, ya que, por lo visto, no hay dinero para invertir en  formación e información sobre la violencia machista en colegios, institutos… pero sí para la instalación de equipos tecnológicos para crear centros TICs…¿qué futuro estamos relegando? Un futuro donde ponemos por delante lo conceptual, lo superficial, lo tangible y medible, en lugar de valores que nos
permitan vivir en comunidad.
Por ello, hacemos un llamamiento a la conciencia de las personas, esa conciencia de que puede haber otro mundo posible si a través de pequeños pasos podemos avanzar, esa conciencia que nos permite ver lo que nos rodea con otra mirada, a través de esas
lentes moradas, y que a cada cosa que veas, te obliga a preguntarte…¿esto tiene que ser?
Elena Vega Horcas
Responsable del Área de Comunicación